El de 28 junio de 1963 se publicó por primera vez «Rayuela» de Julio Cortázar. Una novela que lo consagraría como alguien con nombre propio en la literatura.
rayuelaInicialmente la novela se iba a llamar “Mandala”, pero Cortázar cambió de idea por ser un nombre “pedante”, se escribió en 4 años, fue traducida a 30 idiomas, agotó 14 ediciones en su primera década y se venden 30 mil ejemplares al año en el mundo hispanoparlante.
Al igual que en el cásico juego infantil, uno va saltando de un lado al otro al leer los capítulos en un orden distinto al habitual. No lo podemos leer de un tirón, salvo que elijamos la versión corta. Como indica el tablero de instrucciones que encontramos al inicio del libro, “A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo es dos libros. El primero se deja leer en la forma corriente, y termina en el capítulo 56, al pie del cual hay tres vistosas estrellitas que equivalen a la palabra Fin. El segundo se deja leer empezando por el capítulo 73 y siguiendo luego en el orden que se indica al pie de cada capítulo”. Haciéndolo de la segunda forma tenemos casi 100 capítulos más, ya que pasamos de leer 56 a 155. Claro que hay algunos que solo tienen 4 o 5 líneas.

Estructura de Rayuela
La obra puede dividirse, a grandes rasgos, en tres partes:
La primera, «Del lado de allá», nos habla de la vida de Horacio Oliveira, un argentino en París y su relación con la Maga y su grupo de amigos que forman el Club de la Serpiente, con los que mantienen famosas conversaciones y discusiones que nos muestra la opinión del autor acerca de diversos aspectos del arte en la vida y de la vida en el arte.
cortazarLa segunda parte, llamada «Del lado de acá», nos muestra la vuelta de Oliveira a Buenos Aires, donde vive con su antigua novia, y sus encuentros con sus amigos Traveller y Talita.
Finalmente, nos encontramos con los capítulos prescindibles en las palabras de Cortázar: «De otros lados» son materiales heterogéneos complementarios de la historia anterior, recortes de periódico, citas de libros y textos autocríticos atribuidos a Morelli, un viejo escritor (alter ego de Cortázar). Estas páginas, si bien tienen cierta relación con los capítulos anteriores, en ocasiones son estímulos que Cortázar nos pone y que nos alejan de la literatura lineal, nos hacen entrar y sumergirnos subtextos múltiples.

La interacción con el lector
Con su novedosa estructura y forma de lectura, la obra otorga gran importancia al lector y lo involucra en una actividad y le da un protagonismo inédito. No hay una historia lineal con un fin clásico, con un argumento que se va desarrollando a lo largo del libro hasta que en el final ocurre el desenlace. Con su lectura de ida y vuelta, de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, los personajes actúan y se desenvuelven con la vitalidad que el autor les otorga y de la que él mismo dice no hacerse responsable.
cortazar-rayuela-En este libro se plantean situaciones absurdas que se toman con ligereza, incluso la tragedia, lo que permite abrirse a otras realidades. Todo esto no es más que un camino. Una forma de llegar al «Cielo» de la rayuela.
Algunos críticos han calificado a esta obra como la antinovela, por sus características innovadoras y su ruptura con  esquemas preestablecidos en la época de su edición. Por su parte, Cortázar señaló en una entrevista que el término “antinovela” le parecía una forma de mencionar una destrucción del género novelesco, por lo que él la calificó de «contranovela». Cortázar buscaba con este libro “ver de otra manera el contacto entre la novela y el lector”, para que este salga de actitud pasiva frente a la obra, para tomar parte activa y crítica. De esta forma, se genera “una polémica en ausencia […] Una especie de polémica entre un autor y un lector”.

El centenario del nacimiento de Cortázar
En 2014 se cumplirán cien años del nacimiento de Julio Cortázar. En el marco de las celebraciones, la TV Pública inaugura el “Año Cortázar 2014”, organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación, la Biblioteca Nacional y el Museo Nacional de Bellas Artes, entre otros.
julio_cortazar2Alfaguara lanzó una edición conmemorativa de «Rayuela» con un apéndice en el que el autor explica la historia que subyace a la obra y, además, trae un mapa del París de Cortázar.
México también se suma a los festejos: en una librería del Fondo de Cultura Económica en el D.F. hay 55 rayuelas inspiradas en la que Cortázar dibujó para la primera edición. Fueron diseñadas por 55 artistas y se trata de pinturas, dibujos y fotografías.
También hay actos en París, ciudad donde el escritor residió desde la década del 50, cuando se exilió disconforme con el gobierno de Perón. Allí viviría hasta su fallecimiento en 1984.
El Instituto Cervantes de la capital francesa organizó la ruta virtual Rayuela (paris.rutascervantes.es/ruta/rayuela), que recorre lugares emblemáticos de la novela, desde el muelle donde Horacio Oliveira sí encuentra a la Maga, hasta el cementerio de Montparnasse, donde descansan los restos del escritor, además de otros 21 sitios de la ciudad.