Según un nuevo informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), dado a conocer esta semana en Marsella, el calentamiento de los océanos y la consecuente pérdida de oxígeno de las aguas está afectando cada vez a más especies de peces y alterando los ecosistemas. Los principales factores que provocan la pérdida de oxígeno en los océanos son el cambio climático y la contaminación por nutrientes.

Se espera que el océano pierda entre 3 y 4% de su inventario de oxígeno a nivel mundial para el año 2100 en un escenario en el que todo sigue igual, pero el promedio mundial oculta cambios locales que se pronostica que serán, por ejemplo, más severos en latitudes medias y altas. Se prevé que la mayor parte de las pérdidas se concentrarán en la parte superior de la columna de agua, que es la más rica en biodiversidad marina.

Nuestros desechos, parte del problema

La contaminación por nutrientes provoca la pérdida de oxígeno en las aguas costeras, ya que los residuos de fertilizantes, aguas residuales, animales y acuicultura provocan un crecimiento excesivo de algas que, a su vez, agotan el oxígeno a medida que se descomponen.

A medida que el océano se calienta, sus aguas contienen menos oxígeno y se vuelven más flotantes, resultando en una menor mezcla del agua rica en oxígeno cerca de la superficie con las profundidades oceánicas, que naturalmente contienen menos oxígeno.

La desoxigenación está alterando el equilibrio de la vida marina, favoreciendo a las especies poco tolerantes al oxígeno (microbios, medusas y algunos calamares) a expensas de las especies poco sensibles al oxígeno (muchas especies marinas, incluida la mayoría de los peces).

Sobrepesca

Los grupos de especies como el atún, el marlín y los tiburones son particularmente sensibles al bajo nivel de oxígeno debido a su gran tamaño y a su demanda de energía. Estas especies están empezando a ser arrastradas a capas superficiales cada vez menos profundas de agua rica en oxígeno, lo que las hace más vulnerables a la sobrepesca. El oxígeno oceánico muy bajo también puede afectar procesos básicos como el ciclo de elementos cruciales para la vida en la Tierra, como el nitrógeno y el fósforo, advierte el informe.

Las regiones sin oxígeno se expanden

Las regiones oceánicas con bajas concentraciones de oxígeno se están expandiendo, con alrededor de 700 sitios en todo el mundo afectados, en comparación con sólo 45 en la década de 1960. En el mismo período, el volumen de aguas anóxicas –áreas completamente agotadas de oxígeno– en el océano mundial se ha cuadruplicado, según el informe.

Llamado a líderes mundiales

Este informe de desoxigenación oceánica es el mayor estudio revisado por pares hasta ahora sobre las causas, impactos y posibles soluciones a la desoxigenación oceánica. «Con este informe, la escala de los daños que el cambio climático está causando en los océanos se coloca en el centro de atención», dijo Grethel Aguilar, directora general en funciones de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

«Esta es, quizás, la última llamada de atención del experimento incontrolado que la humanidad está lanzando sobre los océanos del mundo a medida que las emisiones de carbono continúan aumentando», confirma Dan Laffoley, asesor principal de ciencias marinas y conservación en el Programa Marino y Polar Mundial de la UICN y coautor del informe.

Los líderes mundiales también se reunirán en junio de 2020 en el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN en Marsella para impulsar acciones encaminadas a restaurar la salud de los océanos, uno de los temas clave del próximo Congreso de la UICN, según confirmó la directora del Programa Mundial Marino y Polar de la UICN, Minna Epps.