Ser creativos/as a veces se nos puede volver muy difícil. Las ideas no aparecen, los pensamientos no fluyen, la originalidad no viene hacia nosotros. Pero existen diferentes métodos para mejorar nuestra creatividad y tener una imaginación mucho más constructiva.

Grandes inventores, pensadores, artistas y demás figuras de la historia para lograr pensamientos divergentes se basaban en la hipnagogia.

¿Qué es la hipnagogia?

Es el estado transitorio de conciencia entre el despertar y el sueño. Durante la hipnagogia, es común vivir experiencias involuntarias e imaginadas. Y si aprendemos a utilizar estos momentos a nuestro favor, entonces podemos tener más creatividad que nunca.

Por ejemplo, Thomas Alva Edison, inventor, científico y empresario estadounidense, sabía lo que hacía y aprovechaba la primera etapa del sueño para que las ideas surgieran. El método de Edison era dormirse con bolas de metal en sus manos y cuando se distendía caían haciendo ruido y despertándolo automáticamente con una nueva idea. Y aunque esta técnica la veamos asociada directamente con el inventor de la bombilla, músicos como Beethoven o Wagner, personalidades como Edgar Allan Poe, Nikola Tesla, Salvador Dalí o Isaac Newton la utilizaban cada uno con un objeto distinto en su mano.

Si estás pensando en intentarlo es buena idea no hacerlo cuando estás demasiado cansado, porque probablemente entres rápidamente en un sueño profundo y ya no funcione. Como así tampoco deberías hacerlo en tu cama, ya que es el lugar más cómodo para vos y lo más probable es que continúes durmiendo. Y si es tu primera vez y querés que la experiencia se vuelva algo realmente productivo, estaría bien que anotes todo lo que se te ocurra en ese momento tan rápido como puedas.

Por supuesto, este estado no causa problemas de salud y es muy fácil de conseguir. Siempre que vamos a dormir entramos en él, solo que continuamos durmiendo o no ponemos atención en la gran capacidad de nuestro cerebro al soñar. ¡Atrevete a soñar!

Articulo elaborado especialmente para puntocero por Delfina Villarreal.