La filosofía es una orientación en el mundo. Sienta las bases de la humanidad. El problema mente-cuerpo es uno de los ejes, sino el que más de la filosofía, y quizás el mayor dilema de la humanidad si lo vinculamos a la gran pregunta existencial que, en definitiva, es la gran incógnita que se esconde en este asunto: ¿quién soy?
¿Soy mis procesos mentales y junto o separado de ellos la conciencia, la psiquis, el alma? ¿Soy mi cuerpo, mi cerebro? ¿Cuál es la relación mente-cuerpo? ¿Son lo mismo la mente y la consciencia? ¿El alma y la mente? ¿Dónde está el ser? ¿Quién es el que habla cuando digo yo soy? ¿Están dentro de la mente estas dudas como ilusiones, son acaso sus creaciones? ¿Son mente y cuerpo dos sustancias diferentes? ¿Son lo físico y lo mental una sola cosa?
Las posibles respuestas siembran multitud de nuevas preguntas: ¿son realmente libres nuestro pensamiento y voluntad? ¿Tenemos efectivamente libre albedrío? ¿Podrían las computadoras poseer una mente y que no notemos la diferencia? ¿Puede existir la mente sin el cuerpo?
Te recomiendo ver estas películas que detallo a continuación que tienen el perfil del tema de este artículo. Espero que las disfrutes y aporten en concordancia a los interrogantes planteados. «Desafío total», «Matrix», «El cortador de césped», «Virtuosity», «ExistenZ», «The Discovery» y muchas más.
Filosofía ancestral desde las Constelaciones Familiares Cuánticas
¿Qué son y cómo aportan a nuestro bienestar? Las Constelaciones Familiares Cuánticas (CFC) tratan de una filosofía de vida, no es un método ni una técnica, es una manera de vivir basada en “comprender a todo como es y a todos como son”, aunque a veces no se entienda lo que está sucediendo, por más doloroso que sea.
Se parte de la base que “todo lo que rechazamos crece y todo lo que asumimos e integramos, se desvanece o pierde la fuerza que venía teniendo hasta ese momento”. En las CFC todo es energía, por lo tanto, todo es constelable. Existe un orden mayor y el amor llega desde nuestros ancestros a través de la manifestación de la vida.
Cuando bloqueamos ese flujo de energía, las cosas empiezan a complicarse. Muchas cuestiones y acciones de vida no se logran cambiar a pesar de los esfuerzos y los intentos por cambiarlos, y esto no tiene que ver con la persona que lo intenta sino con que se encuentra estancada o retenida por lo que dictan o dictaron sus ancestros.
Entonces, y para «redondear», podemos decir que a través de las Constelaciones Cuánticas se propone al problema que trae la persona que consulta, rendirse a las fuerzas que hacen que el amor sea posible, amor que es sinónimo de vitalidad, de vida, de energía.
Artículo elaborado especialmente para puntocero por Silvia Sproviero.
Consultora psicológica sistémica, consteladora familiar y co conductora de «La llave psi».