Démosle la bienvenida al verano como se debe: disfrutemos de las noches en espacios abiertos, admiremos las estrellas y saboreemos unos tragos frescos y especiados son las mejores propuestas para estos tiempos de tanto calor. Te cuento sobre dos restaurantes muy especiales para saciar la sed de sabores, relajarse y trasladarse a otras tierras.
Boteco do Brasil
brasilUbicado en Honduras al 5700, Boteco nos recibe con un jardín que guarda encanto y magia. Enredaderas y plantas florales acompañan la comensalidad alrededor de estos platos típicos de la cocina brasilera. Su gente es muy amable y atenta: con una sonrisa reciben a todo aquel que cruza este umbral idílico. Hay un espacio cubierto para quienes lo prefieren, donde generalmente se puede escuchar bossa nova y samba en vivo. La carta es muy completa, desde entradas, sándwiches y ensaladas hasta platos muy elaborados, de intenso sabor. Los precios rondan entre los 60 y 90 pesos según los distintos tipos de carnes. La tabla para compartir es una muy buena opción para degustar varias de las especialidades y se complementa muy bien con unas fritas. Los tragos son muy ricos y frutados, el mango y el maracuyá son los protagonistas. Y si hablamos de postres… son realmente una delicia los bombones de leche condensada y chocolate/coco. Conviene ir entre las 21 y 22 horas, ya que luego no hay mesas, cuenta con una clientela de extranjeros muy habitué. Y muy recomendable ayunar en las horas previas, ya que la comida es fuerte y sacia rápidamente por sus sabores característicos.
Lupita
lupitaEste Mexican Bar con múltiples locales en diversos puntos de la Capital Federal (Las Cañitas, Palermo y Puerto Madero) es una verdadera fiesta. Su ambientación sobresale notoriamente: colores vibrantes, la virgen de Guadalupe pintada en sus espejos, máscaras típicas de la lucha libre cuelgan de sus paredes y las calaveras, representantes por excelencia de la muerte en México. La iluminación tenue, resultado de las velas que recorren este espacio de principio a fin, se proyecta generando calidez e intimidad. Estar allí es querer volver. Comenzar degustando los tragos del día es un must, realmente saben lo que hacen. No recuerdo otro lugar que supere en coctelería a Lupita. Cualquier elección es excelente. La comida ni hablar, personalmente puedo recomendar los molcajetes de pollo y camarón y de ojo de bife y chorizo, y los sabores son impresionantes. De todas formas, no creo que exista en esta carta un plato no recomendable. Cada bocado es una explosión de sabores. Los postres son muy buenos y para compartir entre dos… están bien. Los precios por comensal, incluyendo un trago o postre, rondan los 150 pesos… no es de lo más económico pero hay que considerar que estamos degustando cocina internacional y platos con una calidad superior a la estándar. Sin embargo, hay algunos descuentos más que interesantes, buscá y date una vuelta.