Catástrofe a la venezolana
La crisis en Venezuela continúa su curso, más de dos semanas después de realizadas las elecciones presidenciales del 28 de julio.
La crisis en Venezuela continúa su curso, más de dos semanas después de realizadas las elecciones presidenciales del 28 de julio.
El Gobierno Nacional derogó la obligatoriedad de declarar los contratos de alquiler, privatiza empresas y no hay clases universitarias.
Semana completa para Alberto Fernández, denunciado por violencia de género y despedido de la UBA. Además, el regreso de Macri.
Se dieron a conocer los índices inflacionarios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que muestran aumentos en bienes y servicios.
El Gobierno anunció la eliminación de subsidios en Transporte, el aumento del boleto y el fin de la exclusividad de la tarjeta SUBE.
Guillermo Francos reveló que se emitió una alerta a la Argentina proveniente de Israel por posibles ataques terroristas en países aliados.
El Gobierno reglamentó el primero de los tramos para reestructurar, intervenir, modernizar y/o disolver organismos públicos.
Pasó otra semana tranquila con más de lo mismo: quilombos políticos, económicos e internacionales para intercalar con los Juegos Olímpicos.
La argentinidad al palo: vamos con las fuerzas del cielo a pedir perdón de rodillas, fugamos oro y pedimos más guita al FMI.
Repasamos los acontecimientos y decisiones de López Obrador en materia diplomática y el escenario que recibirá Claudia Sheinbaum.
Diputados de La Libertad Avanza realizaron una visita al penal de Ezeiza, de carácter oficial, a condenados por delitos de lesa humanidad.
Esta fue otra semana muy normal , que nos encuentra campeones de fútbol e inflación, pobreza, riesgo país y con un quilombo racial en puerta.
Pasaron los festejos por el 9 de Julio con aires setentosos y un pacto de mayo celebrado en julio. Repasamos la semana política en Argentina.
El 30 de junio se cumplieron 3 años y 7 meses de la desaparición forzada de Carmen Elizabeth «Lichita» Oviedo Villalba.
Sudamérica, de a poco, está volviendo a sus niveles históricos de violencia, fascismo y golpismo. Esta vez le tocó a Bolivia.