El capítulo “Smithereens” de la reciente temporada de “Black Mirror” me dejó pensando de una forma especial y me resulta difícil no spoilear un tanto sobre este si a continuación vamos a hablar de coaching.

En plena urbe norteamericana, un chofer llamado Christopher pasa por el aeropuerto a buscar a Jeyden, un empleado de una empresa privilegiada en redes sociales y comunicación digital. En todo momento, Chris no deja de observarlo por medio de su espejo retrovisor y Jeyden no deja de estar conectado a su celular sin prestar atención a la mirada desafiante de Chris.

En el transcurso del episodio podemos observar violencia, angustia, dolor, impotencia, bronca y hasta llegaría a decir que poniendo en juego la vida de Jeyden tampoco alcanzaría para calmar el dolor y la culpa que siente Chris por lo sucedido con su novia Tamsin.

Referido a esto, y tratando de adelantar lo menos posible el capítulo, me gustaría hacer pequeñas observaciones de lo que muchos buscamos hoy en las redes para poder estar, como quien dice, al día en lo que sucede. En esta instancia tendríamos el primer llamado de atención: “estar al día con lo que sucede”. ¿Hasta dónde dejar de ver una notificación de lo que publicamos o de lo que publica otra persona (o cuenta) es de suma importancia para nosotros? ¿Qué es lo que nos interesa de esa publicación? ¿Por qué pensamos que todo lo que vemos en las redes sociales es verdad? ¿Hasta dónde elegimos creer lo que vemos? ¿Por qué nos gusta creer que todo eso que vemos del otro, su vida, “su pasarla bien” es realmente verdadero? ¿Por qué seguimos comprando historias de personas que en algunos casos ni conocemos? ¿Por qué pensamos que exponer nuestra vida o lo que hacemos vale la pena? ¿Nos llena algún vacío? ¿Somos conscientes que podemos tener un vacío en algo que no somos capaces de ver? ¿Cuántas notificaciones de tu cuerpo en ropa interior, por ejemplo, son importantes para vos? ¿Cuántos likes son importantes para vos en una foto sin contenido?

Al caso, deberíamos pensar lo que transmiten estos reconocidos trabajadores de la comunicación digital como Chris Brogan (escritor norteamericano, periodista, consultor de marketing y conferencista sobre redes sociales), que dijo: “Hay un ser humano detrás de cada tweet, blog y correo electrónico. Recuérdalo”, o Erin Bury (periodista de tecnología y directora ejecutiva de la agencia 88 Creative): “No digas en la red lo que no querrías que fuera expuesto en un anuncio panorámico con tu cara puesta en él”. También podemos citar a Godfried Boogaard (consultor de estrategia y operaciones), quien afirmó que “En el pasado eras lo que tenías, ahora eres lo que compartes”.

Siguiendo con mis preguntas de las cuales seguramente alguna ya te respondiste, tendría muchas más para hacer si me pongo a hilar más fino en lo que ví en este capítulo, que se asemeja tanto a la realidad. Quizás elijo no seguir haciendo preguntas para que puedas comprender en este corto plazo hacia dónde vamos con estas líneas, que si para vos las redes son solo exposición y ver qué hace el otro, tengo malas noticias para darte.

En primer lugar, te digo que nada es más importante en este momento que tu ego, el cual es realmente un mal compañero de viaje y deberías pensar en hacer un cambio. En segunda instancia, te comento que si tu vida pasa solo por saber sobre el otro, entonces deberías observar por qué y qué genera en vos conocer sobre su vida.

Lo más importante que quiero destacar en este texto es que las redes sociales, si las utilizamos de forma correcta, son una herramienta de trabajo increíbles. Como dejan en claro también estas profesoras, psicólogas y seminaristas.

Ciara Molina (psicóloga emocional) afirma que “desde mi propia experiencia, las redes sociales han supuesto para mí un impulso y una nueva manera de trabajar la psicología. En un mercado laboral deprimido, como el que hemos tenido en los últimos años, las redes sociales me han acercado al malestar emocional de la gente, de una forma sencilla y cercana, y han sido unas grandes aliadas en la relación psicólogo-paciente, ya que aquella persona que ha decidido buscar ayuda ha podido ver cómo trabajo la gestión emocional día a día en redes como Facebook, Twitter e Instagram”.

Por su parte, Patricia Ramirez (psicóloga deportiva) declara que es “¡Vocación de servicio! Esta es la expresión que me viene a la mente cuando pienso en las redes sociales. Cuando, como psicóloga, estableces contacto con tus seguidores a través de las redes y tu único fin es hacer llegar tu pasión por la psicología a miles de personas, para mí es vocación de servicio. Personas agradecidas, compartir información, debatir, aprender de otros, abrir a la mente, formación, altruismo, reír, pasión, crear, reinventar, resumir, facilitar. Todos estos conceptos se recogen en la psicología virtual. Una plaza en la que se comparte y en la que cada uno elige el consejo que le das. Y en la que descubres la bondad de muchos que desean aprender y dar”.

Estos dos testimonios de profesionales reconocidas en el ambiente de la psicología y el deporte nos dan la otra visión de lo que sería usar las redes sociales desde el lugar donde podamos aprender y, sobre todo, no estar pendientes del otro. Pero de no ser así, te recomiendo que uses tu perfil para publicar cosas que no lastimen y que te hagan feliz sin herir a terceros con comentarios.

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