Durante estos días, el aislamiento social preventivo y obligatorio puede provocar algunas sensaciones que, probablemente, no tenemos la costumbre de vivirlas o sentir como lo son nerviosismo, estrés y ansiedad, entre otros.

Es un cambio repentino de nuestras actividades, rutinas, horarios e incluso cómo vivimos el silencio que, por un lado, nos puede reconfortar y en otros casos nos puede inquietar, por eso es muy importante que si estamos realizando un tratamiento con psicólogos lo continuemos.

Para poder conocer un poco más cómo funciona nuestra psiquis, consulté a Antonella D’Alessio, integrante de la Red de Psicologxs Feministas, y nos brindó diversos consejos sobre qué podemos hacer en este momento, ya que es probable que en algún momento del día nos empecemos a sentir mal, tanto quienes sufren ansiedad o no la experimentaron. Es muy importante que no estemos incomunicados, que lo hagamos con familiares y amigos y, si es posible, realizar videollamadas y ver a las personas mediante la pantalla.

Recordemos que es una situación excepcional y transitoria y evitemos replicar en nuestro hogar la situación de encierro, por eso se recomienda abrir las ventanas y, si tenemos balcón o parque, salir eventualmente.

Otro consejo es amarnos una rutina: despertarnos, bañarnos, vestirnos y no quedarnos en pijama, realizar las comidas en un horario que respetemos.

Además, evitemos la exposición excesiva a las noticias, no ver o compartir información que nos haga sentir mal o aumente la ansiedad, y tengamos presente que no es momento de auto presionarnos con cuestiones que pueden esperar, vamos a darnos tiempo y espacio a sentir.

Para las personas que sufren ansiedad en estos momentos, los síntomas pueden aumentar, por eso la licenciada D’Alessio nos aconseja que “es una época muy especial para practicar el auto cuidado y el auto registro, esto significa que tenemos que estar más que nunca pendientes y escuchar qué pasa adentro nuestro, estar pendientes de revisar cómo nos sentimos, qué tenemos ganas de hacer hoy, lo que necesitamos y poder ir midiendo cómo la ansiedad crece y qué podemos hacer para que estos síntomas no empeoren o acrecienten”.

Una buena opción para las personas que practican deporte a diario es que busquen en internet o en redes sociales ejercicios o rutinas para realizar y distraernos con material e información que nos hagan sentir bien. Otra de las actividades que se pueden realizar es la meditación. También podemos realizar ejercicios de respiración consciente que nos pueden ayudar a la relajación, es una de las terapias recomendadas para calmar la ansiedad, se pueden bajar aplicaciones o videos que realicen meditaciones guiadas. Realizar pequeños ejercicios de respiración todos los días nos va a ayudar a mantener la mente y el cuerpo más calmo.

Asimismo, se aconseja buscar actividades que nos permitan expresarnos: dibujar, pintar, escribir o animarnos a realizar algunas de estas actividades si no las practicamos con regularidad.

Sobre las personas que ejercen tareas de cuidado de niños, una sugerencia es que armen una rutina pero que no se exijan si no la pueden cumplir, armar juntos las actividades del día e ir anticipando lo que va a ocurrir ayuda a reducir la ansiedad. Hay que explicarles lo que está pasando y responder sus inquietudes y aceptar que no se tienen todas las respuestas y compartir emociones. No hace falta entretenerlos todo el tiempo ni que hagan todas las tareas o actividades, evitar exigirse y exigirles. Y si estos días pasan más horas frente a las pantallas no hay que preocuparse. También conviene repartir las actividades si hay otro responsable de los niños y tener un momento de distracción.

Desde la Red se encuentran trabajando y ayudando a las personas que lo requieran, podés contactar a través de su web redpsicologxsfeministas o en sus redes sociales (Facebook @RedPsicologxsFeministas y en Twitter @RedPsiFeminista).