Como mamá aprendí, de primera mano, lo desafiante que se torna guiar a nuestros pequeños en «su viaje creativo», estando hoy en un mundo digital, cuando a su alrededor abundan las pantallas.
Entiendo que hoy en día muchos de nosotros queremos que nuestros hijos no solo se diviertan o estén en contacto con la tecnología sino que, también, desarrollen habilidades que les servirán en la vida. La creatividad es una chispa innata en cada niño, pero solo con eso no alcanza y como adultos tenemos que alimentar y hacer crecer esa chispa.
Esto les ayuda a desarrollar la capacidad de pensar de manera crítica y a resolver problemas usando la imaginación, desde temprana edad. Al involucrarse en actividades creativas, nuestros pequeños aprender, por ejemplo, a expresar sus emociones, a trabajar en equipo y a generar ideas, entre otros beneficios.
Como mamá, vi cómo mi hijo crece en confianza a través de la exploración creativa con cada dibujo, cada historia inventada, y da un paso hacia su autodescubrimiento. Desde mi lado artístico, quiero compartir algunas ideas sencillas y efectivas para poder conectar con nuestros hijos desde un lugar creativo que incentiva la imaginación y genera tiempo de calidad en familia.
Cuentos ilustrados
Con esta actividad, los niños pueden crear sus propias historias e ilustraciones, imaginando personajes que tienen nombre, cuerpo, colores.
Es algo tan sencillo como proporcionarles papel, lápices o materiales diversos para que puedan dar vida a sus cuentos. No solo es divertido sino que, también, les ayuda a mejorar su vocabulario y habilidades narrativas, incluso y como ayuda, podemos leerles historias y que luego ellos puedan inventar su propia versión.
Teatro de títeres
Podemos crear títeres simples con papeles de colores, pintando medias viejas o bolsas de papel. Cooperando en la idea, juntos podemos improvisar o escribir un guion y representarlo. Estoy segura que puede ser una experiencia llena de risas.
Arte con naturaleza
Salir y estar al aire libre. Algo muy sencillo que, a veces, no nos damos cuenta que podemos hacerlo en cualquier momento de la semana. Recoger hojas, piedras y flores para utilizar en alguna creación y, de paso, les enseña a apreciar lo que nos rodea.
Danza y movimiento
Podemos armar una playlist donde estén las canciones favoritas de los más pequeños. Luego de hacer eso, nos tomamos un momento del día para escuchar y bailar, para que tus hijos puedan moverse libremente al ritmo de la música.
Cocina creativa
La cocina es un arte en sí misma aunque, a veces, nos resuelte un plan imposible. Podemos invitar a los más chiquitos a preparar recetas o decorar galletas, crear platos coloridos. Además de ser divertido, les damos lugar a compartir en otro espacio de la casa.
Como padres y madres tenemos la maravillosa responsabilidad de guiar a nuestros hijos. No se trata de buscar la perfección sino de crear un espacio divertido en el que puedan explorar, experimentar y, sobre todo, imaginar. Estas ideas no solo les ayuda a desarrollarse sino, también, fortalece nuestro vínculo familiar al compartir momentos de alegría y descubrimiento.
Artículo elaborado por Gabriela Colodro.
Este artículo fue elaborado especialmente para puntocero.
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