Caminamos en dirección a algún lugar, nos perdemos en un montón de pensamientos durante el trayecto: aquellas palabras que dijimos y que no quisiéramos haber dicho, el abrazo que nos faltó por dar, las cuentas por pagar, el viaje que queremos hacer, ¿por qué no disfrutar de cada paisaje que nos presenta el camino, sin perdernos del presente?

El mindfulness puede ayudarnos con esto y se define, sencillamente, como la capacidad de prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación, creada por el profesor de medicina Jon Kabat-Zinn en la Universidad de Massachusetts.

Realizar esta práctica en nuestro día a día nos llevará a reconocer lo que está sucediendo, aceptando activamente el fluir de la experiencia, tal cual se va dando. Así, si atravesamos una experiencia desagradable, podemos ahorrarnos el sufrimiento añadido de querer dejar de sentir el dolor, la angustia o querer que esa situación no haya ocurrido. Tomar solo lo que experimentamos sin agregar nada más.

La atención plena o mindfulness nos invita a recuperar nuestro equilibrio interno integrando cuerpo, mente y espíritu, reconozcamos en qué momento estamos viviendo del futuro y sus expectativas o del pasado y sus inquietudes y, justo en ese momento, traigamos nuestra mente al presente y tomemos amorosamente todo lo que nos enseña el momento.

Para empezar con esta práctica, iniciemos por algo muy sencillo: en lugar de despertarnos en modo automático, salir de la cama, tomar una ducha y salir de casa a las corridas como de costumbre, tomemos cinco minutos para hacer un desayuno consciente, disfrutando los aromas, los sabores, las texturas, desconectarse del celular y cualquier otro agente distractor. Otra forma de practicar la atención plena sería escuchar atentamente los sonidos que nos rodean, sin analizarlos, solo escuchar sin añadirle ningún tipo de emoción o sentimiento, disfrutar el sonido y el silencio sin pensar en nada más.

La invitación es ir de a poco y progresivamente, notaremos un sinfín de beneficios para nuestra salud física y mental, debido a que quienes lo practican mejoran su inteligencia emocional, potencian su creatividad y concentración, combaten el insomnio, el estrés y la ansiedad.

Por otro lado, según la Asociación Americana de Psicología (APA) el mindfulness puede ser uno de los mejores aliados a la hora de perder peso, evidentemente unos minutos al día para experimentar la atención plena pueden ser de gran impacto en tu bienestar general, atrevete a descubrirlo.

puntocero 2019

La comunicación es un derecho humano. Todos los contenidos y opiniones publicados en el sitio puntocero.me quedan bajo la exclusiva responsabilidad de su autor. El medio respalda la libertad de brindar información, emitir opiniones y comentarios aunque puedan no representar el pensamiento ni ideología del mismo.