Una pandemia, cines cerrados casi todo el año, rodajes parados, estrenos y festivales online, allanamientos e informes de gestión son solo algunos de los sucesos que marcaron el 2020 para la industria audiovisual nacional. En el medio, muchas películas. En los siguientes párrafos intentaremos hacer un repaso por lo que dejó a su paso este año tan particular y dinámico en materia de cine argentino.

El 2020 se abrió para el cine argentino con el estreno de «La muerte no existe y el amor tampoco«, la segunda y muy esperada obra de Fernando Salem luego de su antecedente del 2015, «Cómo funcionan casi todas las cosas». Aunque parece que la pandemia se comió absolutamente todo el año, lo cierto es que hubo unos pocos meses (más específicamente poco más de dos) en donde todo tenía un curso normal. Sabíamos que algo estaba sucediendo en el otro lado del mundo, en China, pero no teníamos idea de lo que iba a suceder más tarde. Entonces, aunque la hermosa película de Salem haya quedado alejada en el tiempo, lo cierto es que se estrenó este mismo año y fue parte de un comienzo gentil del 2020. Compartió la fecha con otras películas argentinas, entre ellas «La protagonista» de Clara Picasso, destacada también. Unas semanas después se estrenó el primer gran título mainstream del año: «El robo del siglo» de Ariel Winograd, una grata y divertida sorpresa.

Pisar el freno

A mediados de marzo comenzó la cuarentena, el coronavirus ya era un hecho en nuestro país y absolutamente todo quedó en pausa. En ese momento, se especulaba con algunas semanas o quizás un mes, pero a solo horas de comenzar el año podemos decir que la situación no cambió para las salas de cine, que aún no proyectan claramente su destino incluso para el comienzo de 2021. Lo primero que sucedió fue una «suelta de películas», muchos directores y directoras publicaron sus películas para el acceso libre del público en un gesto de aportar lo que se podía para acompañar el encierro con cultura.

Lo que sí se activó fue una conciencia de la necesidad de adecuar nuestro sistema de plataformas de streaming. Ya contábamos con algunas en funcionamiento hace tiempo, pero en una situación que podría leerse como estancada o a un ritmo que no estaba a la altura de las circunstancias, y rápidamente supieron adecuarse. Una de las primeras fue Puentes de Cine, que comenzó inmediatamente en marzo con un ciclo llamado «Cuarentena de películas» de forma online que, además, incluía una charla virtual con directores y directoras. Luego la página se transformó en un sitio de estrenos semanales con sus propias salas y el cobro de una entrada sin abandonar los distintos ciclos. Todavía CINEAR no aparecía en el mapa.

INCAA versus exhibidores

A fines de marzo se produce un primer choque para el INCAA cuando, mediante una carta, a menos de 15 días del cierre de salas, la Cámara Argentina de Exhibidores Multipantalla (CAEM, que nuclea a complejos como Cinemark-Hoyts, Cinépolis y Atlas) junto a la Federación Argentina de Exhibidores Cinematográficos (FADEC, que reúne a unos 200 dueños complejos más chicos) y la cadena Showcase (propiedad del grupo estadounidense National Amusements) solicitaron una serie de medidas, entre las que se mencionaba la eximición o diferimiento del pago del impuesto al cine pendientes y tasas de reinscripción de la actividad en el INCAA. Por este último punto, Luis Puenzo rápidamente publicó una respuesta en la que aclaraba que dicho impuesto lo pagan los espectadores al adquirir entradas de cine y que los exhibidores solo son agentes de percepción de esta recaudación que no les pertenece y que no había motivo por el cual podían reclamar quedarse con ese dinero, lo cual está penado por ley. Podés leer la nota completa sobre el tema acá.

Jueves Estreno

A esa altura, la plataforma Qubit abrió su catálogo ofreciendo una película gratis por día y CINEAR hace una primera muestra de movimiento con el ciclo de «Memorias de Malvinas» en su canal tanto como en el sitio web, en el que se podían ver varias películas alusivas a la fecha, una acción que repitieron varias veces para acompañar distintas conmemoraciones y fechas especiales. Puentes de Cine ya iba por su tercera semana de «Cuarentena de películas» y, al fin, apareció CINEAR con el programa «Jueves Estreno». Dos películas por semana en calidad de estrenos comenzaron a subirse a la plataforma, disponibles para ver de manera gratuita durante siete días además de dos pasadas en TV. En la primera semana pudo verse «La creciente» de Franco González y Demián Santander. Paralelamente, Canal Encuentro inició el ciclo «No ficción» con una selección de documentales imperdibles.

Películas destacadas

«Un sueño hermoso» de Tomás de Leone es un documental modesto pero sólido, que llegó para marcar la discusión por la audiencia. En las palabras de quienes creen que el cine argentino es un costo porque luego son «películas que nadie ve» o que «no le interesan a nadie», y este documental publicó su rendimiento de más de 28.000 espectadores en tan solo la primera semana, demostrando que el interés existe como dato positivo, y que no estaba siendo atendido, como dato negativo. «Las furias» de Tamae Garateguy estuvo en el mismo camino con más de 40.000 espectadores.

En el primer informe de gestión del INCAA, este comunicó que la emergencia económica que atraviesa la industria audiovisual era anterior a la emergencia sanitaria dictada por el Poder Ejecutivo y se dedicó a repasar el camino de los primeros meses del instituto en una especie de puesta en orden de la situación heredada. Al mismo tiempo, se publicaban los primeros convenios de asistencia que consistían en ayuda económica a la obra social del personal de la industria cinematográfica.

«El maestro» de Julián Dabien y Cristina Tamagnini, «El cazador» de Marco Berger y «La chancha» de Franco Verdoia se destacaron en las primeras semanas de Jueves Estreno en CINEAR. La plataforma, además, había comenzado a renovar su catálogo por fuera del programa de estrenos y renovó la oferta con películas más cercanas en el tiempo que de otra manera habríamos tardado mucho en volver a ver luego de que terminó su circuito en pantallas. En otras plataformas se estrenaba «Canela» de Cecilia del Valle o «Buscando a Panzeri» de Sebastián Kohan Esquenazi, y Netflix por su parte aportaba las propuestas menos interesantes como «La corazonada» de Alejandro Montiel. CONTAR también se sumó a renovar su catálogo. «Bajo mi piel morena» de José Celestino Campusano es otra de las destacadas de ese momento en CINEAR.

En el medio hubo un ensayo de rodaje en modalidad de aislamiento que fue «Murciélagos», que contó con muchas historias cortas a cargo de distintos directores, directoras y figuras que experimentaron el hacer cine de una forma absolutamente distinta.

Denuncia y allanamiento

En el mes de julio, el juez federal Sebastián Casanello ordenó el allanamiento a pedido del fiscal Carlos Rívolo como respuesta a una denuncia de supuestas irregularidades en la asignación de “créditos a productoras”, la reacción inmediata de la industria fue de apoyo a Luis Puenzo mediante comunicados en redes sociales, en los que además acusaron que esto fue una maniobra de desprestigio. Podés leer los detalles acá. Y un mes después se publicó el segundo informe de gestión del INCAA que, justamente, estaba centrado en las medidas de saneamiento del instituto.

En ese segundo informe se adjuntó un documento sobre audiencia a propósito del desempeño durante el aislamiento de CINEAR en su plataforma tanto como en la señal televisiva, y el primer número que expuso es el crecimiento de nuevos usuarios de la plataforma, que solo hasta julio de este año sumó 361.437, 250% más que el semestre anterior. Podés leer la nota completa acá.

«Al acecho» de Francisco D’Eufemia y «Una chica invisible» de Francisco Bendormir quizás no marcaron un hito en el curso de año cinematográfico pero merecen un espacio en el resumen, aún más «Karakol» de Saula Benavente, que fueron una especie de llamado de atención de talentos latentes en la dirección.

El estreno de «Corazón loco» de Marcos Carnevale al final fue a través de Netflix en la misma línea de vergüenza ajena que «La corazonada«, pero luego sumó «Crímenes de familia» que, en realidad, tenía un lugar en la agenda de «Jueves Estreno» para más adelante en el año pero se adelantó para que el estreno sea en simultáneo en ambas plataformas, teniendo en cuenta que la producción pertenece al actual vicepresidente del INCAA, Nicolás Batlle. Hubiera sido correcto, o por lo menos interesante, que alguien explique el por qué y bajo qué criterios se realizó esta maniobra. Por supuesto que eso nunca sucedió.

«Los que vuelven» de Laura Casabé fue una de las fundamentales del año, sin dudas la principal película de terror del 2020, y su estreno ya pudo ser acompañado por proyecciones en un autocine, además de la plataforma, en una especie de transición hacia las salas que aún no llegó. Y otra que podría compartir el ranking imaginario es «Planta permanente» de Ezequiel Radusky.

Las despedidas

El fantasma de estos más de trescientos días fue el de la muerte, que cada día nos hizo mirar números que significaban vidas apagadas. Seguramente como en cualquier año, despedimos figuras importantes para nuestra cultura, pero la pandemia acrecentó la sensación de desolación. La muerte de Rosario Bléfari, por ejemplo, convocó a que se transmitieran sus películas por la televisión y que en un acto de unión se realizara una espontánea despedida en redes sociales en las que muchos y muchas comentaron «Silvia Prieto» en vivo y en directo. Otra despedida fue la de Pino Solanas, a quien justamente el coronavirus le ganó la batalla y perdimos a un hombre que, a sus largos años, seguía estrenando películas de denuncia, que tenía el espíritu joven y que había marcado la historia de nuestro cine con «La hora de los hornos». En 2020 partieron Hugo Arana, Marcos Mundstock, Carlos Calvo, Quino, Sergio Denis, Diego Maradona y muchos más.

El fenómeno «Carmel» y un poquito más

El documental «Carmel» sobre el crimen de María Marta García Belsunce fue realizado por, literalmente, un dream team que provocó que estallaran las redes sociales, la televisión y los almuerzos familiares, donde volvimos a debatir con énfasis algo que sucedió hace casi veinte años, y Netflix dio vuelta la racha de producciones argentinas fallidas. Ya casi en el final del año, «Las mil y una» de Clarisa Navas fue el último título destacado de «Jueves Estreno» en CINEAR.

Algunos de los eventos virtuales que nos marcaron fueron BAZOFI, Construir Cine, el Festival de Cine Ambiental, Festival de Cine de las Alturas, la Muestra de Cine Tucumano, la Semana de Cine Andino, el ciclo de Cine Argentino Recuperado del MALBA que transmitió joyas de nuestra historia audiovisual que estuvieron a punto de perderse por no contar con la preservación adecuada, el Doc Buenos Aires y el gran evento del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, cuya programación anticipó que vienen grandes películas a estrenarse pronto.

El último conflicto del INCAA con la Red de Festivales y Muestras Audiovisuales de Argentina (RAFMA) aún no tiene un cierre, pero la red ya declaró a Puenzo persona no grata y exigió su renuncia al instituto, se puede leer la nota completa acá. ¿Volverán las salas? ¿Habrá más documentales de true crime como «Carmel»? ¿Se sostendrá el programa de estrenos online articulado con las salas? ¿Cómo sigue la gestión de Puenzo? Todo eso y demasiadas cosas más están por verse de cara al 2021.